En un parking comercial, la decisión entre carga AC y DC no depende tanto de la tecnología en sí como del tiempo medio que un vehículo permanece estacionado, y eso cambia radicalmente entre un centro comercial, una oficina o un aeropuerto.

Si el tiempo medio de estancia supera las tres o cuatro horas —oficinas, aeropuertos de larga estancia—, la carga AC suele ser suficiente y notablemente más económica de instalar en múltiples plazas, porque no requiere una acometida eléctrica tan grande.

Si el tiempo medio de estancia es corto —una hora de compras, una comida, una gestión rápida—, solo la carga DC permite que el usuario recupere una autonomía útil en ese margen. Instalar AC en ese contexto suele traducirse en plazas ocupadas por vehículos que apenas ganan autonomía.

La solución que mejor funciona en la práctica en parkings grandes suele ser mixta: mayoría de plazas con carga AC para estancias largas, y un número reducido de plazas con carga DC de alta rotación cerca de los accesos, reservadas específicamente para cargas rápidas y de corta duración.